{"id":99,"date":"2018-02-04T02:57:53","date_gmt":"2018-02-04T02:57:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.drahellenagurto.com\/blog\/?p=99"},"modified":"2018-02-04T02:58:01","modified_gmt":"2018-02-04T02:58:01","slug":"y-si-el-azucar-fuera-mas-y-peor-que-solo-calorias-vacias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/2018\/02\/04\/y-si-el-azucar-fuera-mas-y-peor-que-solo-calorias-vacias\/","title":{"rendered":"\u00bfY si el az\u00facar fuera m\u00e1s y peor que solo calor\u00edas vac\u00edas?"},"content":{"rendered":"<p>Desde fines del siglo XVIII se sospecha que el az\u00facar no es solo una fuente de calor\u00edas sin valor nutritivo, sino la causa fundamental de obesidad y diabetes tipo 2. Sin embargo, hasta hace poco, el consumo de grasas y el equilibrio cal\u00f3rico dominaron el debate sobre obesidad y salud.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En este art\u00edculo se se\u00f1ala que se debe hacer m\u00e1s para disminuir el consumo, a la par que aumentar los conocimientos sobre el papel del az\u00facar. La evidencia de que el az\u00facar es perjudicial independientemente de sus calor\u00edas es ambigua. Mientras se investiga este aspecto se deber\u00edan reforzar las recomendaciones contra el consumo de az\u00facar<\/p>\n<p>Hay una tendencia a suponer que la epidemia global de obesidad y diabetes tipo 2 es un fen\u00f3meno que no tiene m\u00e1s de 50 a\u00f1os, producto de cambios de los h\u00e1bitos alimentarios y del estilo de vida. Esto quiz\u00e1s sea cierto para algunas poblaciones que occidentalizaron sus h\u00e1bitos recientemente. En los EE.UU, sin embargo, los or\u00edgenes de la epidemia de diabetes se pueden hallar en los registros hospitalarios del siglo XIX.<\/p>\n<p>En 1898, el cl\u00ednico Elliot Joslin y el anatomopat\u00f3logo de Harvard Reginald Fitz publicaron un an\u00e1lisis de 74 a\u00f1os de historias cl\u00ednicas del\u00a0<em>Boston\u2019s Massachusetts General Hospital.<\/em>\u00a0A pesar de que identificaron solo 172 casos de diabetes entre las 48000 hospitalizaciones documentadas, la prevalencia de la enfermedad pareci\u00f3 estar aumentando casi exponencialmente desde mediados del siglo XIX. Atribuyeron el aumento a la \u201csaludable tendencia de los diab\u00e9ticos buscar una cuidadosa supervisi\u00f3n m\u00e9dica.\u201d<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, alrededor de 1921, Joslin empleaba la palabra \u201cepidemia\u201d para describir lo que estaba presenciando y escribi\u00f3 que las estad\u00edsticas de los \u00faltimos 30 a\u00f1os mostraban un aumento tan grande del n\u00famero de pacientes con diabetes que, a menos que eso se pudiera explicar en parte por el mejor reconocimiento de la enfermedad, la perspectiva a futuro ser\u00eda alarmante.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Estas observaciones fueron corroboradas tres a\u00f1os m\u00e1s tarde por los investigadores de\u00a0<em>Columbia University<\/em>\u00a0Haven Emerson y Louise Larimore, quienes se\u00f1alaron que la mortalidad debida a diabetes hab\u00eda aumentado en algunas ciudades de los EE. UU. casi 15 veces desde los a\u00f1os de la guerra civil.<\/p>\n<p><strong>La sacarosa: el primer sospechoso<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de que el mayor reconocimiento de la enfermedad, seg\u00fan Joslin, podr\u00eda haber explicado en parte este gran aumento de la mortalidad por diabetes, Emerson y Larimore sospechaban tambi\u00e9n otra causa. No fueron los \u00fanicos en se\u00f1alar que una causa probable de la epidemia podr\u00eda ser el az\u00facar refinada, es decir la sacarosa.<\/p>\n<p>Las industrias de los caramelos, chocolates y helados se hab\u00edan fundado en la d\u00e9cada de 1840; la industria de las gaseosas hab\u00eda sido lanzada por Coca Cola y Pepsi en la d\u00e9cada de 1880. El consumo de az\u00facar\u00a0<em>per c\u00e1pita<\/em>\u00a0aument\u00f3 16 veces en los EE. UU. durante el curso del siglo. Emerson y Larimore escribieron que a los aumentos y las ca\u00eddas del consumo de az\u00facar, le segu\u00edan regularmente aumentos y ca\u00eddas similares de las tasas de muerte debidas a diabetes.<sup>3<\/sup><\/p>\n<blockquote><p>La idea de que el az\u00facar podr\u00eda ser una causa fundamental de diabetes, no solo una fuente de calor\u00edas vac\u00edas, pas\u00f3 de moda con los a\u00f1os, pero dada la apremiante situaci\u00f3n actual se la deber\u00eda considerar nuevamente.<\/p><\/blockquote>\n<p>Durante su discurso inaugural en la reuni\u00f3n anual de la\u00a0<em>US National Academy of Medicine<\/em>en 2016, la entonces directora general de la OMS, Margaret Chan, describi\u00f3 las epidemias gemelas de obesidad y diabetes en todo el mundo como un \u201cdesastre en c\u00e1mara lenta\u201d.<sup>4<\/sup>Seg\u00fan las estimaciones oficiales, una de cada 11 personas en los EE.UU. y una de cada 16 en el Reino Unido, padecen diabetes. En todo el mundo, seg\u00fan la OMS, el n\u00famero de adultos que viven con diabetes se cuadriplic\u00f3 en menos de 40 a\u00f1os.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, Chan tambi\u00e9n sugiri\u00f3 que la probabilidad de que los organismos de salud p\u00fablica, como la OMS, lograran evitar que la mala situaci\u00f3n actual empeorara demasiado, era pr\u00e1cticamente nula.\u201d<\/p>\n<p>En medio de una crisis tan enorme de salud p\u00fablica y con el reconocimiento de que el fracaso es inevitable, la pregunta obvia es por qu\u00e9. Se pueden imaginar muchas teor\u00edas para cualquier fracaso en la salud p\u00fablica, pero no hay precedentes recientes para un fracaso de esta magnitud cuando, en teor\u00eda, comprendemos la causa de la enfermedad. Una explicaci\u00f3n podr\u00eda ser que nuestros conocimientos tienen puntos d\u00e9biles.<\/p>\n<p><strong>Confianza inapropiada en los conocimientos<\/strong><\/p>\n<p>Al nivel m\u00e1s sencillo, pensamos que la diabetes es \u201cen su mayor parte, un castigo a la obesidad,\u201d seg\u00fan escribi\u00f3 Joslin en 1921. A su vez la obesidad es causada por el consumo excesivo de calor\u00edas\u2014cantidad m\u00e1s que calidad. En esta l\u00ednea de pensamiento, muchos factores sociales y conductuales est\u00e1n causando consumo excesivo, obesidad y diabetes, pero b\u00e1sicamente estos trastornos provienen de la sobrecarga cal\u00f3rica, junto con una inactividad f\u00edsica relativa.<\/p>\n<blockquote><p>Este pensamiento es tan aceptado que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de todo cuestionamiento.<\/p><\/blockquote>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada surgi\u00f3 un renovado inter\u00e9s en la posibilidad de que los endulzantes cal\u00f3ricos\u2014 en especial el az\u00facar y los jarabes con gran cantidad de fructosa\u2014fueran una causa importante de obesidad y diabetes, pero a\u00fan dentro del viejo pensamiento de este siglo de que el consumo excesivo de calor\u00edas es el problema.<\/p>\n<p>Los organismos importantes de salud p\u00fablica, como la OMS, la\u00a0<em>American Heart Association<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Public Health England\u00a0<\/em>(PHE),<sup>8<\/sup>\u00a0actualmente recomiendan l\u00edmites estrictos al consumo de estos endulzantes cal\u00f3ricos que PHE llama \u201caz\u00facares libres\u201d\u2013pero lo hacen solo porque estos az\u00facares causan caries dentales y son fuente de exceso de calor\u00edas, \u201cvac\u00edas\u201d de vitaminas, minerales, prote\u00ednas y fibra.<\/p>\n<p>\u00bfY si el problema fuera el az\u00facar, c\u00f3mo Emerson y Larimore sugirieron? De ser as\u00ed, el fracaso para frenar la epidemia se debe al fracaso para frenar el consumo de az\u00facar. La hip\u00f3tesis es que el az\u00facar tiene efectos perjudiciales sobre el cuerpo humano, independientemente de su contenido cal\u00f3rico y que una clara v\u00eda causal vincula el consumo con enfermedad. Se basa sobre el hecho de que el componente fructosa de la sacarosa (y el jarabe con alto contenido de fructosa), a diferencia de la glucosa acompa\u00f1ante, se metaboliza principalmente en el h\u00edgado. Esto puede llevar a la acumulaci\u00f3n de grasa hep\u00e1tica\u2014descrita en 1991 por el bioqu\u00edmico israel\u00ed Eleazar Shafrir, como \u201cla notable capacidad lip\u00f3g\u00e9na hep\u00e1tica inducida por las dietas ricas en fructosa\u201d\u00a0<sup>9<\/sup>\u2014y de all\u00ed, por esta hip\u00f3tesis, a la resistencia a la insulina, que es la alteraci\u00f3n bioqu\u00edmica fundamental de la diabetes tipo 2.<\/p>\n<p>Si el az\u00facar desencadena resistencia a la insulina, causa diabetes tipo 2, ya sea solo una de muchas causas o la principal. Si este vinculo hipot\u00e9tico realmente existe, el az\u00facar, los jarabes ricos en fructosa y las bebidas azucaradas deber\u00edan ser los principales sospechosos de causar el h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico, que se asocia con obesidad y diabetes tipo 2 y tambi\u00e9n est\u00e1 aumentando en proporciones epid\u00e9micas.<\/p>\n<p><strong>Las pregunta equivocada gener\u00f3 la respuesta equivocada<\/strong><\/p>\n<p>Una manera de conceptualizar c\u00f3mo el az\u00facar escapa a la debida censura es que, comenzando en la d\u00e9cada de 1950, nutricionistas y autoridades de salud p\u00fablica formularon la pregunta equivocada y obtuvieron la respuesta equivocada. Se centraron en resolver el problema que pod\u00edan ver: \u00bfPor qu\u00e9 parec\u00eda haber una epidemia de enfermedad card\u00edaca en los EE: UU: y en algunos pa\u00edses europeos? \u00bfQu\u00e9 aspecto de la alimentaci\u00f3n era el responsable?<\/p>\n<p>Con estos interrogantes pasaron por alto aspectos m\u00e1s importantes. Las afecciones card\u00edacas se asocian con la obesidad y la diabetes, as\u00ed como tambi\u00e9n con un conjunto de alteraciones metab\u00f3licas actualmente conocidas como \u201cs\u00edndrome metab\u00f3lico.\u201d<\/p>\n<blockquote><p>Siem<a href=\"http:\/\/www.drahellenagurto.com\/blog\/y-si-el-azucar-fuera-mas-y-peor-que-solo-calorias-vacias\/azucar\/\" rel=\"attachment wp-att-100\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-100\" src=\"http:\/\/www.drahellenagurto.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/azucar.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/azucar-300x210.jpg 300w, https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/azucar.jpg 650w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a>pre que las poblaciones hicieron la transici\u00f3n de la alimentaci\u00f3n tradicional, preindustrial, a la alimentaci\u00f3n occidental industrializada, experimentaron epidemias de obesidad y diabetes.<\/p><\/blockquote>\n<p>La pregunta es por qu\u00e9. El contenido de grasa saturada de la alimentaci\u00f3n fue una respuesta a la cuesti\u00f3n de la enfermedad card\u00edaca. Pero no necesariamente responde a los interrogantes sobre obesidad y diabetes.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a de relaciones p\u00fablicas de la industria azucarera y la absoluci\u00f3n general del az\u00facar como consecuencia, retras\u00f3 20 a\u00f1os la investigaci\u00f3n del v\u00ednculo entre el az\u00facar, la enfermedad card\u00edaca y la diabetes, pero no le puso fin. Ya en 1980, investigadores de\u00a0<em>Stanford University<\/em>, buscando modelos del s\u00edndrome metab\u00f3lico y la resistencia a la insulina en animales, informaron que pod\u00edan causar esos trastornos en roedores al alimentarlos con dietas ricas en az\u00facar, aunque no pod\u00edan disociar alg\u00fan efecto intr\u00ednseco del az\u00facar del de sus calor\u00edas. Otros investigadores estudiaron el metabolismo de la fructosa, interesados en la posibilidad de que la esta se pudiera emplear como endulzante para las personas con diabetes porque se puede metabolizar sin insulina.<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n, en su mayor parte en animales, apoy\u00f3 la teor\u00eda de John Yudkin de que consumir grandes cantidades de az\u00facar podr\u00eda causar un conjunto de alteraciones metab\u00f3licas asociadas con enfermedad card\u00edaca: resistencia a la insulina y diabetes tipo2, lipog\u00e9nesis hep\u00e1tica, dislipidemia, acumulaci\u00f3n ect\u00f3pica de grasa y quiz\u00e1s tambi\u00e9n acumulaci\u00f3n visceral de grasa.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Shafrir y otros bioqu\u00edmicos sugirieron el mecanismo: el metabolismo hep\u00e1tico de la fructosa, en el contexto de hiperglucemia y secreci\u00f3n pancre\u00e1tica de insulina causada por la glucosa acompa\u00f1ante. En 1993, el\u00a0<em>American Journal of<\/em><\/p>\n<p><em>Clinical Nutrition\u00a0<\/em>dedic\u00f3 todo un n\u00famero a los posibles efectos perjudiciales del consumo de az\u00facar. Los fisi\u00f3logos suizos Luc Tappy y Eric J\u00e9quier expresaron que eran necesarios m\u00e1s estudios para determinar la alteraci\u00f3n metab\u00f3lica que puede tener lugar durante la alimentaci\u00f3n prolongada con fructosa o sacarosa.<sup>10<\/sup>\u00a0Todav\u00eda es necesario efectuar esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Evidencia ambigua<\/strong><\/p>\n<p>A\u00fan es v\u00e1lido preguntarnos si el az\u00facar induce estas alteraciones metab\u00f3licas a trav\u00e9s de una v\u00eda ajena al efecto de sus calor\u00edas, si esto ocurre en los seres humanos y no solo en los animales de laboratorio y fundamentalmente si es responsable de la epidemia de obesidad y diabetes. Pero si la hip\u00f3tesis de que el contenido de fructosa del az\u00facar y los jarabes con alto contenido de fructosa los hace singularmente t\u00f3xicos, entonces las recetas para la alimentaci\u00f3n de los \u00faltimos 40 a\u00f1os han estado muy equivocadas.<\/p>\n<p>La evidencia no es definitiva, ya que las investigaciones no han podido disociar cualquier efecto perjudicial del az\u00facar del de las calor\u00edas que contiene.<sup>11<\/sup>\u00a0Si bien los\u00a0<em>US National Institutes of Health<\/em>\u00a0gastaron mucho dinero en investigar los efectos del consumo alimentario de colesterol, no hicieron lo mismo para responder\u00a0 la sencilla pregunta de si vivir\u00edamos m\u00e1s y ser\u00edamos m\u00e1s saludables si evit\u00e1ramos el consumo de az\u00facar.<\/p>\n<p>Esto exige financiar estudios aleatorizados controlados con criterios de valoraci\u00f3n duros, como mortalidad y episodios cardiovasculares, en lugar de estudios de corto plazo que analicen solo los factores de riesgo.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>La evidencia sugiere que cuando se limita intensamente el consumo de hidratos de carbono\u2013no solo de los az\u00facares, sino tambi\u00e9n de los granos y los vegetales con almid\u00f3n\u2013la diabetes se puede revertir o desaparece.<sup>12<\/sup>\u00a0Esto coincide con la hip\u00f3tesis de que el az\u00facar es una causa de diabetes.<\/p>\n<p>No obstante, los estudios no pueden determinar si este efecto beneficioso se debe a la limitaci\u00f3n de los hidratos de carbono o a la limitaci\u00f3n de las calor\u00edas que la acompa\u00f1a.<sup>12<\/sup><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s probable?<\/strong><\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de que el consumo de az\u00facar causa diabetes a trav\u00e9s de un mecanismo distinto de la sobrecarga cal\u00f3rica podr\u00eda ser cierta. De ser as\u00ed, cambia la manera en que se deben comunicar los peligros del consumo de az\u00facar.<\/p>\n<p>Marcar el l\u00edmite superior de az\u00facar que se debe consumir en una dieta saludable es un buen comienzo, tal como hacen en la actualidad\u00a0<em>Public Health England<\/em>\u00a0y otras entidades. Pero no sabemos si la cantidad recomendada es segura para todos y las personas no saben si pueden haber cruzado un umbral m\u00e1s all\u00e1 del cual el da\u00f1o causado por el az\u00facar es irreversible. Podr\u00eda ser que para aquellos que sufren obesidad o diabetes, o ambas, a\u00fan un poco sea demasiado. La ubicuidad de productos ricos en az\u00facar dificulta a muchas personas mantener un nivel saludable de consumo de az\u00facar.<\/p>\n<p>Si el az\u00facar puede desencadenar la acumulaci\u00f3n de grasa hep\u00e1tica, la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2, entonces eso es lo que se debe decir. Si la evidencia as ambigua, como todav\u00eda lo es y dada la escala de las epidemias de obesidad y diabetes, un programa concertado de investigaci\u00f3n para establecer \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0conocimientos cient\u00edficos fiables sobre este tema, deber\u00eda ser una de nuestras mayores prioridades. Mientras tanto, podemos reconocer las incertidumbres mientras seguimos recomendando fuertemente contra el consumo de az\u00facar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde fines del siglo XVIII se sospecha que el az\u00facar no es solo una fuente de calor\u00edas sin valor nutritivo, sino la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-99","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":103,"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99\/revisions\/103"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/drahellenagurto.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}