Como en todo procedimiento médico, el Balón Intragástrico no está exento de presentar complicaciones. No obstante, es importante recalcar que estos riesgos y/o complicaciones suelen producirse cuando el paciente no respeta las instrucciones médicas o las indicaciones nutricionales dadas por el especialista, situaciones que provocan un deterioro en el propio material del que está hecho el balón. Por lo tanto, es imprescindible seguir una dieta sana y adecuada durante el tratamiento.
Podríamos resumir estos daños en el Balón Intragástrico por los sgtes. motivos:
- Una mala alimentación
- Falta de control médico
- Porque el dispositivo esté en el interior del estómago más tiempo del requerido
- Por el abuso de ciertas sustancias o de determinadas comidas
Todas estas condiciones pueden conducir a un desgaste del material sintético con el que está fabricado el globo, de modo que aparezcan pequeñas fisuras en el mismo por las que se salga el líquido que contiene. Sin embargo, es importante recalcarle al paciente que él mismo notará que el balón gástrico se ha roto porque le dolerá el vientre, ya no tendrá esa sensación de plenitud permanente y su orina se volverá de color azul.
Cabe señalar también que, únicamente en algunos casos se da lugar a alguna intolerancia física o psicológica que obliga a retirar el dispositivo del estómago antes del primer mes.
Así, lo más importante es que la persona que se haya sometido a este procedimiento sepa que, al principio, durante los primeros días sí es totalmente normal que sienta náuseas y malestar en el estómago, incluso que sufra vómitos. No debe preocuparse si esto sucede, pues son efectos propios del tratamiento, debidos simplemente a que el organismo detecta un ‘objeto extraño’ en su interior, que le ocasiona un cambio drástico en la capacidad estomacal. Únicamente necesita adaptarse al nuevo dispositivo para que la situación del cuerpo se estabilice.
Sin embargo, volviendo a la pregunta original; sí es posible una rotura espontánea del balón y la obstrucción intestinal consecuente, pero estas son extremadamente infrecuentes, especialmente si se usan los balones aprobados por la FDA americana, y se realiza un seguimiento del paciente.
Los balones de silicona, como dijimos anteriormente van rellenos de suero fisiológico y azul de metileno, que permitirían identificar una rotura o una perforación del mismo (el paciente nota que su orina adopta un tinte azulado) y por tanto su retirada será inmediata (en las primeras 24-48 hr) mediante una endoscopia también. Por lo tanto, es importante respetar los tiempos máximos de estancia del balón en el estómago, y no retrasar la retirada.
En resumen, podemos decir que el balón gástrico es una técnica segura, con complicaciones poco frecuentes que debe controlarse por un equipo profesional multidisciplinario para optimizar la pérdida de peso y minimizar los efectos adversos y complicaciones.
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